De vez en cuando no viene mal salirse del camino

Ya sé que llevaba un tiempo sin contaros cosas, y lo siento!! Pero si tenía un minuto libre necesitaba descansar. La razón por la que estaba “desconectada” va muy ligado sobre lo que voy a hablar hoy. Han cambiado varias cosas en mi vida que me “han obligado” a cambiar de dirección. Tenía la opción de seguir con lo que estaba haciendo pero decidí hacer algo un tanto diferente, similar en lo esencial, pero diferente en otros muchos aspectos.

Por eso me gustaría hablar hoy sobre lo bueno que es, de vez en cuando, romper con lo cotidiano y empezar a hacer cosas nuevas.

¿Cuántas veces hemos llegado a un sitio conocido sin darnos cuenta? ¿O nos hemos sorprendido haciendo cosas sin prestar atención? ¿Cuántas veces nos sentimos aburridos de hacer sieeeeeeeeempre lo mismo? ¿Y cuántas necesitamos hacer cosas diferentes?

Supongo que mucha gente no compartirá mi punto de vista y encuentra su propia felicidad en la rutina. De verdad que me parece igual de bien y lo respeto, incluso a veces admiro.

Pero yo no. Y mucha gente tampoco. Personas que transcurrido un tiempo tenemos que hacer algo diferente, porque realmente lo necesitamos. Y con algo diferente no me refiero a cambiar radicalmente de vida. Me refiero a pequeños gestos, pequeñas rutinas que cambian nuestra forma de vida.

cerebro1

Intentando no ser/parecer muy académica tengo que decir que el primer beneficio que supone un cambio de rutina es a nivel cerebral. Si acostumbramos a nuestro cerebro a hacer siempre lo mismo y de la misma forma se nos vuelve muy comodón, lo que supone que con el tiempo nuestra capacidad de reacción ante imprevistos o situaciones novedosas sea cada vez más lenta.

Sin embargo, si le hacemos trabajar y le obligamos a que se encuentre en continuo “cambio”, o mejor dicho en continua adaptación, nos va a venir mejor si en algún momento necesitamos actuar rápidamente.

Podría escribir y escribir sobre psiconeurociencia (me considero muy aficionada) pero tampoco os quiero aburrir :).

¿Habéis visto u oído algo sobre los 21 días para generar un hábito? (He de añadir, que después de escribir este artículo, encontré varios estudios que hablan de 66 días, no 21… :S, sé que es mucha la diferencia de tiempo pero no me puedo mojar ya que no lo sé con seguridad).

Bueno, pues eso es lo que tarda nuestro cerebro en acomodarse a la rutina. Una vez pasados esos 21 ó 66 días somos capaces de hacer cosas prácticamente de manera automática. Y mientras hacemos ciertas cosas, estamos pensando en otras. ¿Hasta qué punto es bueno? Porque una vez que automatizas un comportamiento automáticamente tu atención se va a otro sitio… ¿Y todo lo que te puedes perder por no prestarla en lo que estás haciendo en ese momento? Bueno esta pregunta será para otro día.

¿Cómo cambiar hábitos? Principalmente no poniendo el piloto automático y dejándote llevar. Básicamente en cambiar una conducta diaria por otra, cualquiera, aunque sea una tontería. Simplemente eso.

Vamos a ver un ejemplo. He de admitir que la idea de escribir sobre los hábitos me la ha dio una persona cuando me dijo que había decidido ir al mismo sitio de todos los días por un camino diferente. Probablemente llevase muchos meses caminando por el mismo sitio y viendo lo mismo. El simple hecho de cambiar ha provocado (aunque no se diese cuenta) que se cruzara con diferentes personas o que viera distintos escaparates. Volviendo un poco a lo neurológico, su cerebro es como si hubiera creado un “nuevo mapa” del camino, lo que obligó a “trabajar” un poquito más esa mañana, analizando esos nuevos estímulos y creando nuevas conexiones.

No es necesario hacer cosas diferentes todos los días. Ya sabemos que tardamos 21 ó 66 días en coger hábitos… Aunque sólo sea cambiar un mueble de sitio y tener una perspectiva diferente. Yo de vez en cuando aparco en sitios diferentes, o dejo el coche en el mismo sitio habitual pero llego al trabajo por vías diferentes. Y no me importa que una de ellas suponga invertir 5 minutos más de tiempo. Sé que afronto el día diferente.

trucos-para-agilizar-el-cerebro-8-728

Así que os aconsejo que un día cojáis una rutina, la más simple si queréis, y la cambiéis por otra. Ya me diréis qué tal 😉

Espero que os haya gustado y os sirva

Si queréis saber más aquí os dejo el email

Blogpsicologa15@gmail.com

Gracias

¡HASTA LA PRÓXIMA!

 

Anuncios

One comment

  1. Reichel · diciembre 3, 2015

    Glo me ha gustado mucho… Y me he quedado con ganas de más y de cambiar la rutina!!!

    Le gusta a 1 persona

Gracias por comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s