¡¿Dónde habré dejado las llaves?!

¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿Cuántas veces hemos dedicado demasiado tiempo a buscar las llaves en casa? ¿O acordarnos en un parking dónde está nuestro coche? ¿O simplemente tratar de recordar cómo hemos llegado al sitio que queríamos ir?

Nos enseñan desde pequeños a hacer varias cosas a la vez, y siempre un poco más rápido y siempre mejor. Y al final, es eso lo que diferencia a la normalidad de los que sobresalen. El/la que mejor lo haga, más rápido, más más más…mindfulness-lg

Nos automatizamos, nos movemos por inercia. Por rutina. Creo que las únicas veces en mi vida que he prestado atención al camino de mi casa a la ciudad fue cuando me saqué el carnet de conducir. Después, cuando ya fui capaz de conducir y pensar en mis cosas a la vez, dejé de prestar atención.

Hoy en día me sorprendo mientras conduzco planificando el día, o recordando si he hecho algo, o memorizando todo lo que tengo que hacer y se me ha ido ocurriendo a la marcha y por tanto no lo tengo apuntado (lo que tiene mucha probabilidad de que se olvide). El otro día me sorprendí mucho cuando ni siquiera recordaba que llevaba a mi hermana al lado.

Y es porque me he acostumbrado a ese tipo de vida, esa rapidez, esa exigencia. Automatizo las tareas para poder hacer varias cosas a la vez, y al final, quien mucho abarca….

Fue hace un par de días cuando perdí mi coche en un centro comercial, con varias plantas de aparcamiento…Tras esos minutos de frustración y enfado, porque, para variar, tenía mucha prisa, me vino a la cabeza (y empecé a tomarme en serio) el tema éste del mindfulness.

Lo recuerdo así como algo lejano durante la carrera. De hecho, en su momento, pensé “ay que nervios, vaya pérdida de tiempo, pudiendo hacer varias cosas a la vez…”. Sí, sí…

Para los que aun no os hayáis puesto sobre el tema, el mindfulness es una “nueva corriente” basada en limitarse a vivir el momento presente. Nos piden que presentemos atención al momento del aquí y el ahora, ya sea a los sentimientos, a los pensamientos o a las acciones. Y digo “nueva” entre comillas porque lo único nuevo que tiene es el nombre. Proviene de la meditación budista (que evidentemente de nueva tiene cero). Pero bueno, hoy en día hacer mindfulness es muy cool.

mindfulness_poster_UKPara entenderlo, es todo lo contrario a mi día a día. Si un “mindfulnero” supiera que cuando salgo del trabajo y me meto en el coche mi cerebro empieza “ay tengo que comprar la comida de mañana porque ahora cuando llegue tengo que limpiar y no me va a dar tiempo a cocinar porque después tengo que vacunar a la perra y pasar por casa de mis padres porque me dijeron que mirara….” No quiero ni pensar lo que me haría, pero estoy segura que él si que prestaría toda la atención del mundo en echarme la bronca.

Así que desde aquel día en el parking decidí (intentar) prestar atención a cada acción que hago. Dado que mi punto débil es planificarme mientras conduzco, cogí como truco las revoluciones del coche. Es decir, volver a prestar atención en las pequeñas acciones que ya tengo automatizadas.

Y esa “pérdida de tiempo” como lo catalogué en su momento, ahora me ahorra muchísimo. Las cosas de una en una, y dedicando toooooda mi atención. Así es..

Obviamente (y quienes me conocéis puede que lo penséis), mi trabajo pocas veces me permite dedicar todo el tiempo que me gustaría a hacer las cosas despacio y de una en una. Es más, siempre acabo haciendo 3 ó 4 a la vez, y las voy cruzando unas otras, y al final ¿qué pasa? Que no sé qué he hecho y qué no… Así que me propuse que las cosas una detrás de otra. Y todo lo que se me ocurra que tengo que hacer, ir anotándolo y haciéndolo después.

De este modo, no dedico tanto tiempo a repasar si se me olvida algo urgente por hacer, porque con mucha facilidad recuerdo haberlo hecho.

Pues lo mismo con las cosas cotidianas ajenas al trabajo, las llaves entre ellas.

El secreto está en no sólo hacerlo, sino visualizarte haciéndolo. Mirar, poner la mirada y detenerla durante unos segundos en aquello que tenemos delante.

“Casualmente”, las mañanas que no recuerdo dónde dejo las llaves del coche, coinciden con las tardes que no he prestado atención y he entrado distraída.

Y no vale el dejarlas siempre en el mismo sitio “ah es que siempre las dejo ahí”. Eso da igual, porque un día por el motivo que sea las dejarás en otro sitio sin querer y pensarás “juraría que las he dejado aquí, como siempre”. Pero no. He jurado mil veces y las llaves nunca estaban…

Así que, uno de mis propósitos de este 2016 fue no volver a perder más ni las llaves ni mi coche en un garaje 🙂

buddha-in-the-moment

Os dejo un par de links donde podéis encontrar diferentes tipos de ejercicios:

– Atención al presente: http://www.laatencionalpresente.com/wp-content/uploads/2014/01/2014-Manual-de-ejercicios-para-Atender-al-Presente.pdf

– Auto-observación: http://www.laatencionalpresente.com/wp-content/uploads/2014/07/2014-Manual-de-ejercicios-de-autobservaci%C3%B3n-1%C2%AA-Parte.pdf

 

Espero que os haya gustado y os sirva!

 

Hasta la próxima!!

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